La changa ultra larga, el pelo sin cortarlos cachetes siempre rojos en cualquier lugar
el rap en las venas, frenillos al hablar
salchichas volando por el ventanal
la piel tostada, las pichangas en recreo
los gritos en la mañana empezando con un "me meo!"
Cuando nos enseñaban a tomar la vida y no esperarla
cuando Claudio se enojaba por no dejarlo hablar
cuando los recreos se perdían en una simple charla
cuando tocábamos guitarra al conversar
cuando fumabas a escondidas en la cancha
cuando te brillaban los ojos al contar
cuando te alegrabas solamente por la semana y por pasarla
cuando solamente queríamos crecer
y Mariano o Carlos nos decía que no hacia falta.
Ahora me hace falta todo eso, me haces falta tu, pero sobre todo: ustedes.