Wednesday, December 24, 2008

En la cima del mundo (o por lo menos de santiago) contemple el mundo (o por lo menos santiago) y mi vida.
Pero todo estaba manchado con smog.
Entre un baco todo terreno jadeante y un mar que rugía en la cima, seguía con el stress, con mis ojeras y mi angustia.
Pero no sé si fue esa mariposa gigante de colores extravagantes que debe estar siendo digerida todavía en el estomago del baco, o el sol susurrandome en la espalda que me puse a pensar.
Que el baco es bacán, por sobre todas las cosas. Que la navidad no es lo que solía ser.
Basta de confundir conformismo con amor. Basta de fijarme en ella y su manera de actuar.
Que si se dan las cosas este año, bacán. Y si no, creo que vale la pena esperar. Basta de ser cobarde, de no atreverme a actuar. Basta de frases de lado, de abrazos sin estrujar.
Darme cuenta de la suerte que tengo de haber encontrado a una muchacha de miel, color rubi, emociones, palabras, timidez y pecas. Y que yo no buscaba a nadie y la vi.
Que Gabriel y Julian van a salir bien, incluso dentro de los parámetros de mi familia.
Darme cuenta que cuando salga puedo trabajar con el toty.

Que dentro de todo, mi familia la lleva. Que ojala que en selvas amazónicas y rutas altiplanicas encuentre lo que busco. Que la Real Academia de la Lengua Española me acepte la palabra "zorronear" como un verbo valido y aplicable. Basta de hacer planes y de planificar todo.
Y dejar que las sorpresas simplemente lleguen.


Ahora si me disculpan, mi can me necesita porque rebalsa en ácido láctico y no se puede mover.
Otra ilusion más que se va en diciembre: los perros no son ni invencibles ni invulnerables ni perfectos (aunque sigo pensando que casi perfectos).
Feliz Navidad.

Soundtrack: Sondre Lerche - To Be Surprised